Un tiempo después, Cerrado decidió unirse a un grupo de ayuda donde trivializó algunos de los problemas de los miembros al compararlos con los suyos. Sin embargo, al final de la sesión, fue abordado por una mujer del grupo, Elena, quien aparentaba entender su estado. Ambos comenzaron una relación, lo que lo ayudó a distraerse de los problemas con su padre, excepto por el hábito de acecharlo. Para ese momento, Antonio se había mudado a otro lugar pensando que Juan dejaría de aparcar frente a su casa, pero no fue así. Copérnico acabó saliendo para decirle a Juan que lo superara y nunca regresara, porque no era bienvenido. Sin embargo, Juan continuó haciéndolo hasta que fue obligado a dejar ese hábito cuando Elena lo descubrió y lo hizo elegir entre ella o su padre.
Después de un tiempo juntos, Cerrado decidió que le propondría matrimonio a Elena. En este período trabajaba como inspector de viviendas, y llegó a atender a Nadia. Cerrado tenía todo listo para la boda, pero entonces, su padre volvió. Antonio le había estafado mucho dinero a unos maleantes, fingiendo su propia muerte, y escondiendo el dinero en una cuenta bancaria a la que necesitaba ayuda para acceder.En retribución por la ayuda de Cerrado, le daría doscientos mil dólares de ese dinero. Cerrado lo hizo, pero se desconoce si Juan se quedó o no con el dinero. Al volver del banco, dos hombres visitaron a Cerrado para preguntarle sobre el dinero, pero Cerrado negó saber nada, llegando a contar lo mismo a Elena. Pero ella descubrió finalmente su relación con el dinero. Ella rechazó la proposición de Cerrado, dejándolo de rodillas en el aparcamiento del motel donde estaba su padre.
