jueves, 1 de enero de 2009

Mi relación con Elena


Un tiempo después, Cerrado decidió unirse a un grupo de ayuda donde trivializó algunos de los problemas de los miembros al compararlos con los suyos. Sin embargo, al final de la sesión, fue abordado por una mujer del grupo, Elena, quien aparentaba entender su estado. Ambos comenzaron una relación, lo que lo ayudó a distraerse de los problemas con su padre, excepto por el hábito de acecharlo. Para ese momento, Antonio se había mudado a otro lugar pensando que Juan dejaría de aparcar frente a su casa, pero no fue así. Copérnico acabó saliendo para decirle a Juan que lo superara y nunca regresara, porque no era bienvenido. Sin embargo, Juan continuó haciéndolo hasta que fue obligado a dejar ese hábito cuando Elena lo descubrió y lo hizo elegir entre ella o su padre.

Después de un tiempo juntos, Cerrado decidió que le propondría matrimonio a Elena. En este período trabajaba como inspector de viviendas, y llegó a atender a Nadia. Cerrado tenía todo listo para la boda, pero entonces, su padre volvió. Antonio le había estafado mucho dinero a unos maleantes, fingiendo su propia muerte, y escondiendo el dinero en una cuenta bancaria a la que necesitaba ayuda para acceder.

En retribución por la ayuda de Cerrado, le daría doscientos mil dólares de ese dinero. Cerrado lo hizo, pero se desconoce si Juan se quedó o no con el dinero. Al volver del banco, dos hombres visitaron a Cerrado para preguntarle sobre el dinero, pero Cerrado negó saber nada, llegando a contar lo mismo a Elena. Pero ella descubrió finalmente su relación con el dinero. Ella rechazó la proposición de Cerrado, dejándolo de rodillas en el aparcamiento del motel donde estaba su padre.

Reencuentro con mis padres


Años después, mientras trabajaba en el departamento de juguetes de unos grandes almacenes, Juan advirtió que una misteriosa mujer lo acechaba, quien resultó ser su madre, Emilia.

En su primera conversación, Emilia afirmaba haber sido inmaculadamente concebida, preparando el camino para su "destino" especial. Sin embargo, el desconfiado Juan contrató a un detective para seguirla, quien regresó con la información de que su padre estaba vivo, y un historial de los problemas psiquiátricos de su madre.

Usando esta información, Juan visitó a su padre, Antonio, quien parecía complacido de recibirlo en su casa. Antonio invitó al emocionado Juan a sus cacerías, donde aparentemente confraternizaron mucho. Un día, Juan llegó a la casa, para encontrar a su padre en una máquina de diálisis. Antonio le reveló entonces que tenía un fallo en los riñones y la necesidad de un transplante lo antes posible, afirmando que no le había dicho nada para no arruinar sus buenos momentos. Compasivamente, Juan no tardó en ofrecerle su riñón, y, antes de la operación, habló de su creencia en que su encuentro había sido un acto del destino. Sin embargo, cuando Cerrado despertó en su habitación, Antonio Copérnico ya no estaba a su lado. Se enteró por la enfermera de que Copérnico había dejado el hospital inmediatamente después de la operación, dejando tirado a Cerrado.

El traumado Cerrado fue visitado por su madre, quien confesó que su anterior encuentro, y todos los sucesos que siguieron, habían sido organizados por su padre, con el objetivo de estafarle haciendo que ofreciera su riñón voluntariamente, un plan en el que ella tomó parte por dinero.

Enfurecido, Cerrado dejó su cama y condujo a casa de su padre, pero fue detenido en la entrada. Ignorando las advertencias del guardia, Cerrado permaneció afuera. Finalmente se marchó, pero continuó acercándose a la casa de Copérnico, permaneciendo aparcado afuera durante horas, esperando una respuesta a la traición.

Mi Infancia


Juan Cerrado es hijo de Emilia Anabel Cerrado Beltrán y Antonio Copérnico, nacido el 30 de mayo de 1956. Su madre tenía 15 años cuando dio a luz, y por eso su abuela lo entregó en adopción.

Cerrado nació tres meses antes de lo previsto, y sobrevivió a numerosas enfermedades. La enfermera se refirió a él como un milagro, y dijo que era un luchador. Ricardo Alperto estaba presente en el hospital el día en que Cerrado salió de la incubadora.

Cerrado fue adoptado por una familia. Tuvo una madre adoptiva llamada Florencia, dos hermanas adoptivas, Marisa y Juani, y un hermano con el que jugaba al atrapa al ratón. Cuando Cerrado tenía cinco años, Ricardo le visitó, y le dijo que dirigía una escuela para niños muy especiales y que creía que Juan era una de ellos. Le mostró unos objetos y le dijo que escogiera los que ya le pertenecían. Cuando Cerrado escogió el cuchillo, Ricardo se marchó enfadado, diciendo que no aún no estaba listo para unirse a su escuela.

Su hermana, Juani, murió de niña, después de romperse el cuello al resbalar de un columpio. Su madre se culpó por no haber tenido cuidado de ella. Después del trágico suceso, un Golden Retriever apareció y se instaló en el dormitorio de Juani. La madre adoptiva de Cerrado creyó que el perro contenía el espíritu de Juani, que había regresado para decirle que el accidente no había sido culpa suya. El perro desapareció poco después de la muerte de la madre adoptiva de Cerrado, 5 años más tarde. No se le volvió a ver.

Cuando Cerrado tenía 16 años, recibió una oferta de una empresa llamada Laboratorios Mittelos para que se uniera a su "campamento de verano", pero Cerrado se negó a ir diciendo que él no era un científico. Su profesor, Guille, insistió en que era una gran oportunidad, y que no podía ser un superhéroe. Cerrado respondió: "¡No me diga lo que no puedo hacer!".